YUNCO - CHINE POSTES. BOLSO SHOPPING. COLECCIÓN "A SACO"

Exterior confeccionado en loneta 70% algodón, 30% poliester, con ollaos metálicos color plata envejecida. Forro interior de loneta con bolsillo. Asas en piel de becerro.

Algo más que una etiqueta

Cuando adquieres uno de nuestros bolsos, te llevas también una pequeña obra de arte. Hemos imprimido en la etiqueta una pequeña reproducción en loneta, de la obra en la que está inspirado tu bolso, así podrás enmarcarlo con un paspartu y disfrutar de un pequeño cuadro.

Un bolso con historia

LA LEYENDA DE LOS 4 DRAGONES

Hace muchos años, cuando el planeta no era como lo conocemos…, no había ni ríos ni lagos, sólo existía el Mar del Este y los 4 dragones que vivían es su cielo. El Gran Dragón, el Dragón Amarillo, el Negro y el Perlado.

Jugaban en el cielo, pero de pronto uno de ellos al mirar hacia abajo se sorprendió.

El Dragón Perlado observó como la gente llevaba ofrendas a Dios, frutas, cereales, inciensos, pidiendo por la lluvia. Las cosechas se secaban y la hambruna asolaba la tierra. La necesidad de la gente, su llanto y peticiones les llamo poderosamente la atención, y decidieron volar al palacio del Emperador de Jade, ya que este era el único con poder para hacer llover. Llegaron velozmente y apurados, tal es así que el Emperador de Jade los recibió. ¿Que hacéis aquí y no estáis en el Mar del Este? El Gran Dragón dijo: majestad la tierra esta seca y se abre, la gente muere de hambre, venimos a implorar para que hagáis llover y así poder salvar los cultivos y a la gente.

Muy bien, dijo el emperador, tranquilo, mañana haré llover.

Pero pasaron los días y la lluvia no llegaba, sabiendo los dragones de la avaricia y egoísmo del emperador, decidieron hacer algo al respecto. Se encontraban tristes y sin consuelo hasta que a uno de ellos se le ocurrió una idea.

¡Escuchad!, ¿porqué no tomamos el agua de nuestro mar y lo echamos desde el cielo como si fuera lluvia?

¡Buena idea! dijeron, pero si se entera el emperador no nos perdonará, dijo el Gran Dragón. ¡Pero aún así, lo haremos!

Y comenzaron a buscar el agua y arrojarla a la tierra como si fuera lluvia.

Las cosechas florecieron, la gente reía y bailaba de la alegría.

Pero el emperador se enteró y mandó capturar a los dragones y pidió al Dios de las Montañas que los transformara para que no pudieran moverse.

Pero aún así los dragones no se arrepintieron y juraron seguir ayudando.

Y es así como continúan hoy, transformados en cuatro majestuosas montañas, pero desde las cuales surgen cuatro grandes flujos de agua que recorren de este a oeste atravesando montañas y valles.

Y así se formaron los cuatro grandes ríos de China:
el Heilongjian (Dragón Negro) en el norte, el Huanghe (Río Amarillo) en el centro, el Changjiang (Yangtze, o Gran Río) en el sur y el Zhejiang (Perlado) mucho más al sur.